Qué es un smartwatch

Describir qué es un smartwatch es el objetivo principal de este artículo, de modo que si has llegado hasta aquí porque quieres comprar un reloj inteligente es de suponer que tienes, como mínimo, alguna idea del tipo de aparato de que se trata. Si no es así, no importa, porque cualquiera que sea tu motivo para leer este post estoy seguro de que te será útil.

 

Que es un smartwatch

 

Qué es un smartwatch y porqué comprar uno

 

El smartwatch o reloj inteligente es un extraordinario dispositivo de pulsera que cuenta con excitantes funcionalidades, mucho más avanzadas que un reloj normal puesto que no se limita únicamente a dar la hora y presentar la fecha, sino que entrega al usuario que lo lleva la posibilidad de interactuar con su smartphone y utilizarlo como organizador, gestor de notificaciones y reproductor de música entre otras muchas y variadas funciones.

Es interesante, por tanto, estar bien informado sobre lo que necesitamos y lo que ofrece el mercado, para que comprar relojes inteligentes sea la experiencia apasionante deseada.

 

Qué ofrece frente a un reloj convencional

 

Un reloj smartwatch —a veces llamado reloj móvil— va más allá de las prestaciones útiles y comunes en muchos relojes digitales tradicionales, como cronómetro, alarma o cuenta regresiva, y puede definirse como un increíble reloj digital avanzado de última generación que tiene una inmersión relativamente incipiente en el mercado y una proyección muy alta que hará que todos llevemos uno. Ahora mismo, la cuestión no es cuándo comprar smartwatch sino cuál escoger, debido a todas las prestaciones que ofrece y la variedad de estilos que han puesto los fabricantes en el mercado.

 

Hay una diferencia fundamental que puede precisar qué es un smartwatch, y es la maravillosa capacidad que tiene para prestar diversos servicios a elección del usuario. Y es que a los smartwatches les ocurre algo parecido a los smartphones: son un dispositivo electrónico multiuso portátil. Del mismo modo que con un teléfono inteligente realizamos diferentes tareas como enviar correos electrónicos o sacar fotografías, con un reloj inteligente podemos recibir notificaciones y saber nuestra posición gracias al GPS.

Si el smartphone ha dejado de ser un aparato únicamente para llamar por teléfono, el reloj smartwatch deja de ser simplemente un instrumento para ver la hora.

 

Los primeros relojes inteligentes no son de ahora

 

El auge del smartwatch comienza ahora pero su creación data de muchos años atrás. Al principio de la década de los 80, Seiko ya presentó modelos que podían ingresar datos haciendo gala de cualidades computacionales, pero fue Casio -también en esa época-  quien desarrolló y popularizó relojes con prestaciones novedosas como calculadora y juegos.

De hecho, a día de hoy, Casio continua creando relojes altamente avanzados con funciones imprescindibles para determinados tipos de deporte, como altímetro, barómetro o GPS, y ha comenzado su flamante irrupción en la carrera moderna de los relojes inteligentes tal como los concebimos actualmente.

 

Que es smartwatch Seiko

 

Diferencia fundamental entre los “antiguos smartwatches” y los actuales relojes inteligentes

 

Quien piensa hoy comprar un smartwatch no busca un reloj digital avanzado con funciones fundamentalmente deportivas y altamente especializadas como altímetro, termómetro o GPS, sino un dispositivo de muñeca cuyas prestaciones se acerquen y/o complementen a las de un teléfono inteligente, incluso que lo sustituyan en algunos casos. Porque lo que es un smartwatch define una forma de interactuar completamente distinta.

Y estas características engloban un procesador de datos, memoria RAM, memoria de almacenamiento y una pantalla táctil o botones para interactuar, además de un sistema operativo que lo gestione para brindar una experiencia de usuario óptima. No se trata tan sólo de utilizar lo que trae de serie el smartwatch sino de poder elegir la forma como se utiliza y lo que se quiere usar.

 

Es el software y la posibilidad de elección e instalación lo que puede marcar la diferencia, mucho más incluso que el tipo de pantalla o la estética, porque, en definitiva, los beneficios que obtendremos vendrán muchas veces dados por las aplicaciones que podamos instalar y utilizar.

Por supuesto, de igual forma que ocurre con un smartphone, hay aplicaciones que vienen por defecto y que pueden resultarnos útiles o determinantes para decantarnos por un modelo u otro, pero el verdadero salto diferenciador con respecto al smartwatch “inicial” es su capacidad de adaptación al usuario.

 

Existen, no obstante, smartwatches limitados en cuanto a la posibilidad de instalar aplicaciones, que pueden ver restringido su uso a lo que el fabricante ha incluido por defecto y, aún así, mostrarse lo suficientemente competentes como para satisfacer a un elevado número de usuarios puesto que siempre estarán un escalón por encima de cualquier reloj tradicional en cuanto a funciones disponibles se refiere.

 

Que reloj es un smartwatch

 

El comienzo de una era de comunicación y asistencia personal

 

Si aún no te ha quedado claro qué es un smartwatch o reloj inteligente, déjame que te cuente cuál considero la principal cualidad de un smartwatch actualmente: servir de enlace con el smartphone para facilitar la utilización de algunas de sus características.

Esto quiere decir que mediante la conexión del reloj inteligente al teléfono podemos recibir las notificaciones de diversos servicios en nuestra muñeca sin tener que sacarlo del bolsillo o cogerlo del lugar donde lo tengamos. Las llamadas entrantes, los nuevos mensajes de texto, email y redes sociales aparecerán en la pantalla de nuestro magnífico smartwatch y de este modo no nos perderemos nada.

También podremos contestar llamadas o rechazarlas, ver avisos del calendario y controlar algunas funciones del teléfono como por ejemplo el reproductor de música.

 

Este conjunto de características configura un entorno de máxima comodidad donde el único movimiento que deberemos hacer es girar la muñeca. El acercamiento de funciones de uso cotidiano desde smartphones cada vez más grandes hacia un aparato que llevamos de forma habitual en todo momento, como es el reloj, manifiesta una de las cualidades del progreso tecnológico: aumentar el bienestar y la eficiencia.

Si estamos reunidos y recibimos una llamada podemos tener configurado el smartwatch para que vibre y ver de un vistazo rápido si esa llamada merece nuestra atención en ese momento. Este tipo de discreción puede tener un valor importante dependiendo del tipo de reunión que estemos manteniendo; con un smartwatch en nuestra muñeca ya no es necesario sacar el teléfono del bolsillo delante de todo el mundo.

Y aún hay más con los modelos que permiten el uso de una tarjeta SIM, ya que se pueden independizar del smartphone para realizar llamadas directamente y gestionar el uso de datos.

 

También, el smartwatch es en sí mismo un ejercicio de estilo no sólo por el énfasis en el diseño que están mostrando los fabricantes, sino por la configuración a través de software —las watch faces— para elegir el tipo de pantalla que deseemos: analógico, digital, clásico… Tenemos mucho donde elegir.

 

El futuro del smartwatch

 

Ahora que tenemos más claro qué es un smartwatch, que no nos quepa ninguna duda de que todos acabaremos llevando en algún momento uno en la muñeca aunque sea de forma esporádica. Con el internet de las cosas y la comunicación ubicua aparecerán más y más funciones para los relojes inteligentes debido a la facilidad de manejo, practicidad, comodidad y seguridad relativa por llevarlo abrochado.

 

¿Por qué usar un teléfono inteligente para, por ejemplo, abrir el coche o desactivar la alarma de casa cuando podría hacerse más cómodamente desde un smartwatch inteligente? Y seguirán apareciendo servicios que ahora mismo no podemos prever pero que seguro nos parecerán imprescindibles en un futuro muy cercano. Comprar un smartwatch ahora mismo es una decisión acertada.

Es la hora de la hora inteligente.

Imágenes Galaxy Gear con teléfono y Dos relojes con teclado: Kārlis Dambrāns. CC.
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